El ejemplo
La transferencia de Ana entra en un bloque junto a cientos de otras. Al ejecutarse, el saldo de USDC de Ana baja 25, el de Beto sube 25, y queda registrado un evento de transferencia que cualquier explorador de bloques puede mostrar.
Ethereum
El proponente publica un bloque de la capa de consenso que lleva dentro el bloque de ejecución: la lista ordenada de transacciones y su resultado, que incluye un resumen criptográfico (raíz) del estado final y los recibos de cada transacción. En el recibo de Ana queda si la transferencia tuvo éxito y el evento Transfer del contrato de USDC.
Los demás nodos vuelven a ejecutar todas las transacciones en el mismo orden. Si su resultado no coincide con la raíz anunciada, rechazan el bloque. Mientras tanto, un comité de validadores asignado a ese turno vota (atestigua) por el bloque que ve como la punta de la cadena. Esos votos deciden qué bloque sigue la red cuando hay dos candidatos.
Las transacciones de Ethereum se ejecutan una tras otra. La EVM no sabe de antemano qué cuentas tocará cada transacción, así que no puede repartirlas entre varios núcleos sin arriesgarse a resultados distintos.
Avalanche
En la C-Chain, el proponente arma el bloque con la misma estructura que Ethereum, lo ejecuta y lo difunde. Los demás validadores lo verifican ejecutándolo.
Lo distintivo viene después. Con Snowman, el consenso de Avalanche, cada validador le pregunta a una pequeña muestra aleatoria de otros validadores, veinte por defecto, qué bloque prefieren. Si una mayoría amplia de la muestra coincide, gana confianza; cuando eso se repite suficientes rondas seguidas, acepta el bloque. Nadie necesita escuchar a todos: la red converge por muestreo repetido.
Cada consulta es pequeña y barata, por eso el proceso completo suele tomar alrededor de un segundo.
Solana
El líder no espera a cerrar el bloque para publicarlo. Mientras ejecuta transacciones, las empaqueta en entradas y las transmite en fragmentos (shreds) a través de Turbine, un árbol de difusión en el que cada validador reenvía a unos pocos más. Así el bloque llega a toda la red sin que el líder tenga que enviárselo a cada uno.
Las entradas van encadenadas por la Prueba de Historia (Proof of History), una cadena de hashes que el líder calcula sin parar y que funciona como un reloj verificable. Permite que todos acuerden el orden de los eventos y el paso del tiempo sin intercambiar mensajes para ello.
Los validadores reproducen las entradas, ejecutando en paralelo lo que no comparte cuentas, y si el resultado coincide, votan por el bloque. Los votos son transacciones normales que entran en bloques posteriores. Si el líder no produce a tiempo, su turno queda vacío y la red sigue con el siguiente.
En resumen
En las tres redes, un bloque vale porque otros lo vuelven a ejecutar. Cambia la forma de llegar a un acuerdo: comités que votan por turnos en Ethereum, muestreo repetido en Avalanche y votos sobre un flujo continuo de entradas en Solana.
Practica con tu IA
Copia este prompt y pégalo en la IA que uses. Al copiarlo se agrega el enlace a este artículo, por si puede leerlo.
Actúa como mi tutor de blockchain. Explícame, con un ejemplo de tres transacciones que tocan cuentas en común, por qué la EVM las ejecuta una tras otra y Solana puede ejecutar algunas en paralelo. Después pídeme que explique con mis palabras cómo un validador de Ethereum, uno de Avalanche y uno de Solana deciden que un bloque es válido y cómo llegan a un acuerdo con los demás. Señala cualquier confusión entre ejecutar un bloque y votar por él.